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lunes, 19 de junio de 2017

SALTARSE LAS REGLAS EN OCASIONES VALE LA PENA



Esto es una de las cosas que nos enseña la película “Sully”( Clint Eastwood,2016). Esta película narra la verdadera “heroicidad” de Chesley “Sully” Sullenberger comandante de un Airbus 320 que en 2009 se convirtió en un héroe cuando, al poco de despegar, su avión se averió (se quedo sin los motores, al cruzarse una bandada depájaros) y logró realizar un aterrizaje forzoso del aparato en pleno río Hudson, en Nueva York, con 155 pasajeros a bordo.
Podemos extraer una serie de enseñanzas muy interesantes en relación al comportamiento humano, una vez hemos visionado la película. Las más destacadas son:


  • ·         Saltarse el protocolo establecido por Airbus para casos de emergencia. Pasa al paso número 15 como primero. Con ello logro salvar a 155 personas, incluidos los tripulantes. Sus 40 años de experiencia y un perfecto conocimiento del Airbus 320 le valieron más que todas las normas de protocolo
  • ·         Presenta una fuerte seguridad en si mismo. En poco segundos toma una decisión, que es llevar el avión a aterrizar en el rio Hudson, desoyendo las instrucciones de la torre de control que le aconsejaban ir a al aeropuerto de Newark o Peterborug, ambos a unos 7 minutos aproximadamente
  • ·         Vence a los simuladores sin piloto y con piloto. Estos reaccionan como máquinas y no tienen en cuenta algo crucial, el lapso de tiempo que te lleva pensar cuando ocurre algo inesperado. Los simuladores sin piloto y con piloto indicaban que podía haber llegado a uno de los dos aeropuertos indicados. Pero cuando le incluyes el tiempo que te lleva pensar en la decisión cuando ocurre algo inesperado (unos 35 segundos) ambas simulaciones indicaron que el avión se hubiera estrellado
  • ·         Obtiene el reconocimiento de los que importan, los pasajeros, tripulación y gente de la calle, mientras la NTSB (National Transportation Safety Board) le somete a una dura investigación y poniendo de manifiesto hasta el último momento que su decisión no fue correcta, tenía que haber ido a uno de los dos aeropuertos sugeridos
  • ·         Nunca reconoció que fue un accidente. Para él fue un aterrizaje forzoso en condiciones extremas, los dos motores de Airbus 320 totalmente parados
  • ·         En ocasiones, en soledad muestra que es humano. Le entran dudas en algún momento sobre si tomo la decisión correcta, ir hacia el rio Hudson. ¿Debería haberse dirigido a uno de los dos aeropuertos indicados y salvar la nave? Cuando tomo la decisión no dudo ni un instante
  • ·         Si a las máquinas de simulación no le incluimos el tiempo que lleva tomar una decisión ante algo imprevisto los resultados no son válidos. En la realidad no se actúa como si todo estuviera previsto. Reaccionar y tomar una decisión consume tiempo
  • ·         El factor humano fue determinante a fin de salvar a 155 personas. La pericia del piloto y copiloto y lo rápido que llegaron las unidades de salvamento fueron cruciales. Un piloto más inexperto con menos experiencia posiblemente habría optado por la sugerencia de dirigirse a unos de los dos aeropuertos. Decisión fatal, se hubieran estrellado
  • ·         La frialdad y seguridad al tomar decisiones extremas, sabiendo además que 155 vidas dependen de ti. Sully se muestra en todo momento frio, racional, seguro, dominador de la grave situación. Al igual que el copiloto

lunes, 12 de junio de 2017

LA ECONOMÍA COLABORATIVA: EL FIN DEL MODELO DE TRABAJO QUE CONOCEMOS



El modelo de trabajo que ha dominado la era industrial, el de 40 horas semanales con sueldo fijo y creciente año a año, está tocando a su fin o solo quedará al alcance de aquellos altamente cualificados y que aporten un gran valor a la empresa en la que puedan trabajar o realmente sean necesarios
Este enorme cambio que se viene encima, que ya está aquí, es fruto por un lado de la robotización y por otro de la economía colaborativa. La robotización, que no es un fenómeno reciente, llevamos aplicando robots a la industria desde los años 50 del siglo 20. La novedad es que ahora y en un futuro inmediato los robots van a ir copando trabajos de servicios y extendiéndose de forma muy intensiva en sectores como la sanidad, la educación o la asistencia social (en especial para aquellos que se los puedan pagar)
La economía colaborativa, cuyo fenómeno data de 2010 (What's Mine Is Yours: The Rise of Collaborative Consumption, Rachel Botsman) y empieza a instalarse en 2012-2013. La economía colaborativa, conceptualmente es algo muy viejo, viene a significar yo tengo algo que me sobra (pe. habitación) y voy y te la presto o te la alquilo. Lo realmente novedoso, fruto de la era digital es que surgen empresas que crean “plataformas digitales” que gestionan, coordinan, supervisan, orientan y controlan, todo aquello que alguien está dispuesto a alquilar o prestar y otros están dispuestos a usarlos. Así surgen Uber (transporte personas), Cabifay (transporte e personal) Airbnb (pernoctaciones vacacionales) o Bla Bla Car (compartir vehículo para desplazamientos) o muchas otras. Que destaca o diferencia a estas empresas, pues que no son propietarias del bien que se usa (no tienen coches, no tienen habitaciones) y tampoco tienen en plantilla a los trabajadores que prestan o realizan el servicio (conductores, recepcionistas,etc).¿ Qué es lo que tienen? Pues una plataforma digital a la que se pueden adherir todos aquellos que quieren prestar el servicio (los conductores, los propietarios de pisos o habitaciones.etc) y a la que pueden acceder todos aquellos otros que quieren usar el servicio y dicha plataforma gestiona, controla todo el proceso de intercambio, incluido el cobro y el pago
La gran novedad que supone “esta economía colaborativa” está en que rompe el concepto tradicional de trabajo. Los que prestan los servicios o realizan el producto no están en plantilla de los propietarios de la plataforma, en definitiva de la empresa que lanza el servicio. Pasas de tener un contrato laboral (época industrial) a regirte por un contrato mercantil, tú como empleado. Lo que significa que los costes sociales son a tu cargo y en muchas ocasiones los diferentes útiles que necesitas para realizar el trabajo también los pones tú ( pe el coche o la habitación) con lo que  los gastos de mantenimiento de los mismo también corren de tu cargo
Esto supone un giro enorme en la concepción del trabajo y en la configuración del mercado de trabajo. Tu como “trabajador autónomo” para un empresa colaborativa tienes que aprender a gestionar todo el proceso de trabajo, así como aprender a gestionar tu futuro, tanto profesional como económico (piensa en tu posible pensión, como voy recogiendo para la misma)
La gran pregunta es: ¿está preparado nuestro sistema educativo para preparar a los jóvenes ante este nuevo escenario?  ¿o se está preparando nuestro marco laboral y social para este gran cambio? Creo sinceramente que no. La gran sorpresa para mucho va a ser mayúscula, cuando vena que su única salida en el mercado laboral es hacerse autónomo y prestar su fuerza laboral bajo contrato mercantil a alguna de múltiples empresa de trabajo colaborativo que ya existen y seguirán floreciendo.